POR UN ZINEMALDIA A LA ALTURA DE LOS TIEMPOS

Posted: 2012/08/30 in errepresioa, kultura

Zinemaldia no logra explicar la exclusión de filmes políticos vascos

Su director, José Luis Rebordinos, niega haber recibido presiones para cerrar el paso a «Barrura begiratzeko leihoak», la primera película sobre presos. Tampoco están «Gazta zati bat» y «Memorias de un conspirador»

p002_f04.jpg

La rueda de prensa en la que se suelen anunciar los títulos que componen Zinemira, la sección dedicada al cine vasco en Zinemaldia, no suele estar tan concurrida habitualmente, aunque ayer la expectación era mayor de lo habitual debido a la polémica surgida con el rechazo a la inclusión en el festival del estreno de dos de los títulos más esperados y polémicos de la producción vasca del año: «Barrura begiratzeko leihoak», una película de Zinez realizada por suscripción popular y en la que cinco directores se han centrado en las historias de otros tantos presos políticos vascos; y «Memorias de un conspirador», el documental de Ángel Amigo sobre el siempre controvertido presidente del PSE/EE, Jesús Eguiguren.

José Luis Rebordinos llegó decidido a salir al paso de las acusaciones que denunciaban la existencia de presiones políticas para no seleccionar ambos títulos en la 60 edición del festival que arranca el 21 de setiembre. Incluso se ha llegado a tachar, dijo, de «inquisición» y «censura» la decisión del comité de selección del festival que dirige. Básicamente, según apuntó en una defensa que buscaba ser contundente, no ha recibido presiones ni «ningún comentario de nadie para que ninguna película esté o deje de estar», hay 1.800 películas visionadas y rechazadas en esta edición sobre cada una de las cuales no podría entrar a discutir -por respeto a las propias películas, dijo, y porque supondría entrar en un «debate interminable»-, y, además, es un «disparate» decir que esta 60 edición del certamen no incluya cine político. Y dio, como ejemplo dos títulos: el documental, también en Zinemira, «Mariposas en el hierro», de Bertha Gaztelumendi, con testimonios tanto de mujeres que han sufrido la violencia por parte de los GAL o de ETA -en realidad, el espectro que trata el documental es más amplio, es el de la violencia contra las mujeres-; o la película de Costa-Gavras que compite en la sección oficial.

Apuntó el director que es potestad del comité de selección seleccionar las películas que considere -extremo que ninguno de los cineastas cuyas películas se han rechazado le ha discutido-, así como es obligación del festival «defenderlas a muerte», y lanzó una invitación, especialmente a las producciones vascas no seleccionadas, para que utilicen los diferentes servicios del festival para que sean presentadas a la prensa o mostradas en la sala de vídeo.

 

Reuniones y compensación

Lo cierto es que, según ha sabido este diario, José Luis Rebordinos ha mantenido contactos e incluso se reunió el viernes de la semana pasada con algunos de los «afectados». Ese es el caso de «Gazta zati bat» -que tampoco se proyectará en el festival-, a quienes se les ofreció, como compensación, los servicios del certamen para una promoción paralela durante el festival.

La productora -«Gazta zati bat» está producida por Nazioen Mundua, iniciativa popular que defiende el derecho de autodeterminación-, confirmaba ayer a este diario que estudian la posibilidad de hacer una presentación e incluso algunos pases del documental. Por cierto, este título tiene previsto proyectarse en distintos puntos de Catalunya a partir de setiembre y en octubre estarán en la Euskal Etxea de San Francisco y luego irán a Argentina.

Otros, como los autores de «Barrura begiratzeko leihoak», se pensarán su presencia en Zinemaldia -el estreno para quienes han puesto dinero en la película está previsto para después del certamen-, mientras que el cineasta y productor donostiarra Ángel Amigo barajaba ayer la posibilidad de realizar un pase de prensa del documental «Memorias de un conspirador» previo a Zinemaldia, con la finalidad confesa de que los medios de comunicación tengan elementos suficientes para hacerse una opinión propia sobre si su película merece o no ser incluida en el festival. «Existe una preocupación del PSOE sobre el libro de Eguiguren», dijo. Un libro – «ETA, las claves de la paz»- que ha resultado un éxito de ventas y en él se basa también una obra teatral a cargo de la productora bilbaina Gluglú .

El estreno comercial de «Memorias de un conspirador» está previsto para octubre.

 

Estrenos y homenaje a Antxon Ezeiza

Seis estrenos confirman el grueso de Zinemira, la sección dedicada al cine vasco. Son «Pura vida», de Pablo Iraburu y Migueltxo Molina, que relata la muerte en el Annapurna del alpinista Iñaki Ochoa de Olza; «En un paisaje imaginado», de Josu Venero, sobre el artista José Antonio Sistiaga; «Leku hutsak, hitz beteak», de Joxeanjel Arbelaitz, está dedicado a Bernardo Atxaga; «Mariposas en el Hierro», de Bertha Gaztelumendi, que recoge las voces de las mujeres que han hecho una apuesta por una Euskal Herria en paz; «Mur-mur», de Juan Miguel Gutiérrez, que recrea la historia de seis presos comunes en sus caminos hacia la libertad; y «To say goodbye», de Matt Richards, una historia de animación ambientada en la Guerra del 36. Además, en la gala del Velódromo del día 29 se proyectarán los cortos «Deus et Machina» y «Voice Over», y como plato fuerte, la recuperación del «Ikuska 20» de Antxon Ezeiza en homenaje a este gran cineasta donostiarra fallecido el año pasado y al que se dedica la 60 edición del festival.

Un Panorama de solo dos películas

Otros dos títulos que optaban a proyectarse en la sección Panorama de Zinemira -una sección en la que se recoge la producción del año del cine vasco, con títulos ya estrenados en salas comerciales a los que se les daba una «segunda vida»- eran «Gazta zati bat», el documental escrito y dirigido por Jon Maia sobre el derecho a decidir de los ciudadanos de Euskal Herria y Escocia, y «El cazador de dragones», de Ángel Amigo, que se estrena mañana en las salas comerciales. Según explicó Rebordinos, este año se ha optado por priorizar los estrenos, en detrimento de las películas ya estrenadas, por lo que solo se incluirán «Cámera Obscura», de Maru Solores, y «Papá, soy una zombie» (Aita zombia naiz), que también se proyectará en el Velódromo en las sesiones destinadas a los colegios.

 
Amigo: «Hay algo fuera de lo habitual»

El director y productor Ángel Amigo reconocía ayer que no le escandalizaba ni extrañaba que se hubieran recibido presiones para excluir a «Memorias de un conspirador». «Han tenido dudas, porque han estado tres semanas hablando», explicaba refiriéndose al comité de selección. La confirmación le llegó el lunes con una llamada de Rebordinos y un texto posterior en el que afirmaba que «después de discutir mucho, habían optado por no seleccionarla; por lo que deduzco que alguien estaba a favor de sí hacerlo. Se puede especular todo lo que quieras, pero en esto hay algo diferente de lo habitual». Amigo, quien recibió insinuaciones sobre la «inoportunidad» de su película cuando la rodaba, recordó que el libro de Eguiguren no ha sido del gusto del PSOE, cuyo aparato no arropó su presentación, excepto en Gipuzkoa. Se preguntó también «el planteamiento del festival hacia la sociedad en la que está, cuando se va a cumplir un año del anuncio de ETA, pero decide, sin embargo, no incluir ese factor en la selección». El caso es que Rebordinos «quería dejar al festival fuera de tormentas y se ha metido en una».

 

 

«Barrura begiratzeko leihoak» responderá

No les pilló de sorpresa, porque lo sabían desde hace días, pero esperaban a que el festival lo hiciera público. Los responsables de «Barrura begiratzeko leihoak» prefirieron no realizar ayer declaraciones, porque los cinco cineastas (Josu Martinez, Eneko Olasagasti, Mireia Gabilondo, Txaber Larreategi y Enara Goikoetxea) darán a conocer hoy su opinión en una carta conjunta. Desde sus inicios, esta película vive una historia azarosa: ante la tormenta política que surgió por la concesión del Ayuntamiento de Donostia de una subvención, la productora Zinez optó por el crowdfundig, con el que recogió nada menos que 40.000 euros. 

Por un Zinemaldia a la altura de los tiempos

Alfred Hitchcock decía que las casualidades no existen. Y, a tenor de la presentación del director de Zinemaldia, José Luis Rebordinos, de la sección Zinemira -dedicada a la producción anual del cine vasco-, cabe pensar que estaba en lo cierto. La decisión de no seleccionar la película «Barrura begiratzeko leihoak», que trata la situación de cinco presos políticos vascos, así como «Memorias de un conspirador», una entrevista con el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, difícilmente puede interpretarse en esos términos. No convence el argumento de que es una simple decisión, inocua y aséptica, del comité de selección. Atendiendo a los antecedentes de películas que tratan sobre Euskal Herria y el conflicto vasco, desde «Ama Lur» hasta «La pelota vasca», donde las coacciones más o menos veladas, el boicot y las polémicas interesadas han sido una realidad, lo ocurrido en este caso tiene similitudes. Y amplifica el espectro de la sospecha de una cesión ante las presiones, máxime cuando el propio comité había mostrado un interés inicial por esas películas.

Cualquiera que sepa un poco de cine es consciente de que las películas, malas o buenas, de autor o comerciales, están siempre vinculadas, de una manera u otra, a la sociedad de su tiempo, con los hechos y los procesos culturales, sociales y políticos que marcan el devenir personal y profesional de los creadores. No hay inconveniente alguno en mezclar cine y política, porque siempre han sido uno. Esa no es una razón que puede sostener esa decisión. Si la dirección de Zinemaldia quiere disipar cualquier duda sobre un insólito rebrote de la política del veto, debería defender con mayor vehemencia el derecho de los espectadores a ver y a juzgar, de acuerdo con sus propios criterios, esas expresiones, y salvaguardar su derecho a programarlas, a mostrarlas, pues esa es su función.

El festival de cine de Donostia no puede dejar de ser un espejo real de esta sociedad, justo ahora, ante una oportunidad para un nuevo comienzo. Cabe pedirle que esté a la altura de los tiempos. Lo contrario sería una lástima.

Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s